sábado, 12 de mayo de 2012

Pájaros Venenosos El Pitohui Encapuchado

Existen dos   especies   de aves venenosas en el   mundo , ambas tienen toxinas en su piel y plumas que se supone adquieren el veneno al ingerir un tipo de escarabajo venenoso. Su toxicidad les protege de depredadores y parásitos... 

 
El Pitohui Encapuchado 

El pitohui encapuchado (Pitohui dichrous) de Nueva   es uno de los dos pájaros venenosos que existen en el mundo. El veneno que fabrican es la homeobatraciotoxina, típica de algunas ranas, se encuentra preferentemente en las plumas y en la piel. Los habitantes de Papúa Nueva Guinea los llaman "pájaros basura", ya que no pueden ser comidos; sin embargo, en una situación desesperada podrían ser consumidos después de quitarles todas las plumas y la piel y asar la carne al carbón. 

El pitohui de Nueva Guinea es la primera ave en el que se ha descubierto científicamente que utiliza veneno como medio de defensa. Estos pájaros cantores son omnívonas y se supone que sintetizan el veneno de sus plumas tras ingerir escarabajos locales. 

Sus plumas son muy llamativas y de colores brillantes. Lo cual aseguran algunos expertos es un sistema para advertir a sus depredadores del riesgo que supone alimentarse de ellas. La piel y las plumas de algunas de sus especies, especialmente del pitohuí variable y del bicolor, contienen poderosas neurotoxinas alcaloides del grupo de las batraciotoxinas (también producidas por las ranas dardo colombianas del género Phyllobates). 

Se cree que esto sirve a las aves como defensa química contra simples parásitos y, del mismo modo, contra depredadores como serpientes, aves más grandes e incluso humanos, que son atraídos por sus vivos colores. 

El tóxico, conocido como homobatracotoxina, se concentra principalmente en las plumas y la piel del ave, aunque también puede recogerse de los músculos, el estómago y otros órganos del animal. Las plumas más tóxicas son aquéllos localizados en la barriga, pecho y piernas de los pájaros. También se cree -aunque no está aún demostrado- que las aves frotan la toxina en los huevos y en el nido, protegiéndolos de eventuales depredadores como serpientes, roedores y aves rapaces. 

Hasta ahora, este tipo de defensa química sólo era conocida en otros organismos pero no en las aves. Curiosamente, la homobatracotoxina aislada en los pitohui pertenece a una clase de compuestos denominados batracotoxinas. Los herpetólogos pensaban que estos venenos eran exclusivos de las ranas neotropicales del género Phyllobates (Phyllobates aurotaenia) y Dendrobates. 

Uno solo de estos batracios, del tamaño de una lenteja, tiene en su piel veneno suficiente para matar a varias personas. Al ser ingerida, el sabor tan espantoso de la toxina impulsa al depredador a escupirla casi al instante. 

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